File Info : Sáhara Occidental: un año de impotencia de las Naciones Unidas | EBOOK DOWNLOAD :SáHARA OCCIDENTAL: UN AñO DE IMPOTENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS |
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Seguridad S hara Occidental: un a o de impotencia de las Naciones Unidas Balance Toby Shelley Escritor y periodista Hitchin1 sucesor en la tarea sumado al par ntesis causado por las elecciones presidenciales estadounidenses pospuso a n m s los posibles progresos. El conflicto del S hara Occidental sigue siendo una importante expresi n de rivalidad entre Marruecos y Argelia. Paralelamente absorbe una inmensa cantidad de recursos financieros y militares de Marruecos y expone al reino a las acusaciones de violaci n de los derechos humanos y de colonialismo lo que lo excluye de la Uni n Africana. Asimismo deja a la poblaci n del S hara Occidental dividida entre el exilio en campos de refugiados y la vida bajo un Gobierno que ellos no han aprobado. Espa a y Francia se hallan ntimamente involucradas en el asunto la primera como antigua potencia colonial en el territorio y la segunda como antigua potencia colonial dominante en el Magreb. Recientemente la Uni n Europea se ha implicando m s a trav s de un acuerdo de pesca sobre caladeros legalmente disputados con Marruecos bajo cuyo amparo los barcos europeos pueden faenar en aguas saharianas. En 2008 el plan de acuerdo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el conflicto del S hara Occidental se revel inviable y dej al Frente Polisario y a Marruecos siguiendo cada uno su propio camino en direcci n a diferentes destinos. Las negociaciones directas iniciadas en 2007 a instancias del Consejo de Seguridad quedaron bloqueadas en la medida en que Marruecos pretend a fomentar su plan de autonom a para el territorio y el Polisario insist a en que s lo podr a alcanzarse una resoluci n mediante una ley de autodeterminaci n que incluyera una opci n de independencia. Los intentos del enviado especial del secretario general de la ONU se vieron frustrados y el tiempo que se tard en aprobar a su El fracaso de Manhasset El Polisario y Marruecos se reunieron brevemente bajo los auspicios de la ONU en Manhasset cerca de Nueva York en enero y marzo de 2008. Pero no hubo progresos de cara a una soluci n consensuada del conflicto iniciado en 1975 cuando tropas y colonos marroqu es se trasladaron a la antigua colonia espa ola. Maruecos insist a en que ofrecer a a la poblaci n del S hara Occidental una amplia autonom a bajo la soberan a marroqu . El Polisario por su parte sosten a que el derecho internacional la justicia natural y la voluntad de los saharauis exig an un refer ndum en el que la independencia se incluyera como una de las opciones. Dicho sea de paso este movimiento afirmaba que el Gobierno local introducido por Rabat en el territorio hab a resultado ser poco m s que un grupo de notables nombrados por la Corona y que las promesas relativas a la autonom a hab an resultado vac as. En los momentos de frustraci n el Polisario afirmaba verse presionado por sus bases para regresar al conflicto armado. La falta de progresos de Manhasset se tradujo en el hecho de que no se previeran nuevas rondas para 2008 y en el momento de redactar estas l neas tampoco se ha previsto ninguna para 2009. Reflejando esta situaci n el secretario general s lo elabor un nico informe para el Consejo de Seguridad cuando lo habitual en a os anteriores hab a sido que se redactaran varios. Su enviado especial se fue el ve- 174 Med. 2009 1 Toby Shelley es escritor y periodista. Escribi su libro Endgame in the Western Sahara tras realizar numerosas visitas al S hara Occidental bajo control marroqu al sur de Marruecos y a los campos de refugiados de Argelia. rano pasado pero hasta enero de este a o no se nombr a su sucesor en la persona de Christopher Ross veterano del Departamento de Estado norteamericano. El enviado saliente Peter van Walsum ex diplom tico holand s resumi la mec nica de aquel punto muerto en un documento publicado en el diario espa ol El Pa s. Pensaba que los dos componentes principales que propiciaban el punto muerto al que se hab a llegado eran la decisi n tomada por Marruecos en abril de 2004 de no aceptar ning n refer ndum que planteara una posible independencia y la inquebrantable convicci n del Consejo de Seguridad en el sentido de que el problema del S hara Occidental deb a resolverse gracias a una soluci n consensuada . La legalidad internacional respaldaba la posici n del Polisario pero el hecho de la ocupaci n marroqu a largo plazo de la mayor parte del territorio junto con la constante negativa del Consejo de Seguridad de acogerse al cap tulo VII de los estatutos de las Naciones Unidas que permitir a emplear la fuerza para imponer una resoluci n supon a que el nico resultado concebible de las negociaciones directas no llegar a a ser un S hara Occidental independiente . El an lisis de Van Walsum fue vilipendiado por algunos miembros del Polisario. El movimiento se hab a mostrado muy poco entusiasta con respecto a su nombramiento afirmando que un diplom tico holand s retirado y relativamente desconocido no ten a el peso necesario para presionar a los actores internacionales a fin de que respaldaran activamente una soluci n justa. Sin embargo varios ex altos funcionarios de la ONU que simpatizan con la causa de la autodeterminaci n saharaui sostienen que Van Walsum estaba expresando una verdad que todo el mundo pod a ver pero que nadie pod a declarar p blicamente. S lo discrepaban de l en su conclusi n de que la situaci n no pod a cambiar. El reto del nuevo enviado De hecho el Polisario coincide en parte en la lectura de Van Walsum y ha acusado abiertamente a los sucesivos gobiernos franceses de bloquear los progresos de cara a una soluci n al proteger a Marruecos en el Consejo de Seguridad del que Francia es uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto. Esta protecci n permiti a Marruecos rechazar el segundo plan de acuerdo presentado por el influ- yente predecesor de Van Walsum James Baker ex secretario de Estado norteamericano. Baker hab a propuesto un per odo de autonom a seguido por un refer ndum sobre el futuro del S hara Occidental a largo plazo. Para sorpresa de todos el Polisario acept el plan pero s lo para ver c mo luego ste se quedaba en agua de borrajas por culpa del veto franc s auspiciado por Marruecos. En 2007 Estados Unidos parec a haber abandonado el plan Baker y aproximarse m s a la postura francesa hasta el punto de que en abril de ese a o elabor una primera versi n de la Resoluci n 1754 que expresaba un apoyo a n m s firme a las propuestas de Marruecos. Seg n el texto la 1754 acog a favorablemente los serios y cre bles esfuerzos de Marruecos para hacer avanzar el proceso mientras que por otra parte s lo se limitaba a mencionar la postura del Polisario aunque con la repetici n del mantra de dar la autodeterminaci n a la poblaci n del S hara Occidental. En septiembre la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice en una visita a Rabat manifestaba el apoyo de Estados Unidos a Marruecos. En diciembre un alto diplom tico marroqu Taieb FassiFihri se sinti lo bastante confiado como para declarar que las negociaciones versar n sobre la autonom a como la soluci n definitiva al conflicto . A Ross le resultar dif cil revertir los avances marroqu es pero el Polisario tiene la esperanza de que el nuevo enviado haga en efecto tal cosa. Mientras que Van Walsum carec a de un plan propio y de un mandato del Consejo de Seguridad que le permitiera amenazar a las partes con una intervenci n activa el Polisario cree que Ross propondr alguna iniciativa. Los diplom ticos saharauis se alan su compromiso activo con las partes y su implicaci n en el asunto ya antes de su nombramiento as como su conocimiento de la regi n. Sin embargo tambi n tienen el persistente temor de que Marruecos imponga condiciones para aprobar su nombramiento. En abril de 2009 expirar el mandato de la fuerza de control de la ONU (MINURSO) y para entonces Ross deber haber formulado una posici n que justifique su renovaci n. Las negociaciones de Manhasset no supusieron ning n progreso pero permitieron al Consejo de Seguridad aparcar el tema del S hara Occidental. El n mero de resoluciones sobre la cuesti n se redujo a una sola tanto en 2007 como en 2008 mientras que en 2003 hab an sido cinco cuatro en 2004 y dos en cada uno de los dos a os siguientes al tiempo que por parte del secretario general hubo un solo 175 Med. 2009 Balance 176 informe cuando lo habitual hab an sido dos o tres. Aunque las resoluciones ampliando el mandato de la MINURSO no representan una medida de los progresos realizados su n mero s indica con qu frecuencia surge la oportunidad de debatir el tema. El cambio de presidente en Washington puede conllevar tambi n cambios en el enfoque estadounidense de la cuesti n del S hara Occidental que en los a os de presidencia de Bush estuvo en manos del Consejo de Seguridad Nacional con poca o nula intervenci n de la Casa Blanca. Ese cambio sin embargo ser consecuencia de una transformaci n m s generalizada de los planteamientos estadounidenses de pol tica exterior antes que de una simpat a preexistente hacia el Polisario por parte de cualquiera de las figuras clave. De hecho dadas las fuertes inclinaciones pro-israel es de algunos influyentes miembros de la Administraci n Obama y el respaldo que el lobby israel en Estados Unidos ha otorgado a Marruecos es posible que inicialmente existan ciertos recelos con respecto al Polisario. Ya antes este movimiento ha visto defraudadas sus esperanzas de que un cambio de r gimen en otro de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad Francia sirviera para salir del punto muerto. Los recursos naturales pasan a primer plano Aunque en 2008 las negociaciones directas entre las partes se anquilosaron eso no significa que stas no siguieran presionando en favor de sus respectivas posturas en otros frentes. Marruecos mantuvo su asentamiento en el territorio y promovi a su Consejo Regional no electo. El Polisario por su parte intensific su relaci n con Sud frica deslegitimando as las pretensiones marroqu es de que el movimiento depend a plenamente del apoyo log stico y diplom tico de Argelia. Tambi n dio un paso decisivo sobre la controvertida cuesti n de los recursos naturales del S hara Occidental. Poco despu s de que en 2008 se realizara una importante aclaraci n con respecto a la opini n jur dica expresada por la ONU en 2002 sobre la exportaci n de petr leo en el territorio por parte de su propio autor Hans Correll que hab a sido uno de los principales abogados de la organizaci n la Rep blica rabe Saharaui Democr tica (RASD) el estado embrionario del Polisario establec a una zona de exclusi n econ mica en las aguas del S hara Occidental. Marruecos ha explotado los fosfatos del S hara Occidental desde que sus fuerzas se desplazaron al territorio. Tambi n desde entonces y dado que sus propios recursos marinos se han agotado debido a la sobreexplotaci n y a la migraci n de los bancos de arena su industria pesquera ha pasado a depender de las aguas del S hara Occidental que tambi n le proporcionan una considerable renta gracias a las licencias otorgadas a los buques arrastreros de la Uni n Europea y Asia. En 2001 el descubrimiento de petr leo en el litoral de Mauritania llev a Marruecos a expedir tambi n licencias de prospecci n. Fue entonces cuando se pidi a Correll que emitiera una opini n jur dica sobre dichas licencias. Dicha opini n manifestada al Consejo de Seguridad en 2002 fue objeto de diversas interpretaciones hasta diciembre de 2008 cuando la aclar de una vez por todas. En unas declaraciones realizadas en Pretoria Correll dijo que la explotaci n de cualquiera de los recursos naturales del S hara Occidental sin consultarlo previamente con la poblaci n del territorio era ilegal y critic espec ficamente el acuerdo de pesca de Marruecos con la Uni n Europea por el que los barcos europeos pod an faenar en aguas saharianas. La reacci n del Polisario a la explotaci n de los recursos saharianos hab a sido la protesta y asimismo la expedici n de licencias provisionales de prospecci n del litoral en nombre de la RASD. Paralelamente la organizaci n no gubernamental multinacional Western Sahara Resource Watch (WSRW) forz a una serie de empresas internacionales a abandonar sus actividades relacionadas con los recursos del S hara Occidental. Pero el establecimiento de una zona de exclusi n econ mica por parte de la RASD en sus aguas territoriales en enero de 2009 llevaba las cosas un poco m s lejos. Desde ese momento las empresas que trabajaran con recursos del S hara Occidental habr an de enfrentarse expl citamente a una declaraci n de soberan a. Asimismo aunque la propia RASD no puede llevar esa declaraci n ante los tribunales internacionales para que stos la confirmen ha quedado abierto el camino para que cualquier otro Estado que apoye a la Rep blica s lo haga. Aunque el acuerdo comercial de Estados Unidos con Marruecos excluye los productos del S hara Occidental la Uni n Europea podr a verse en una situaci n embarazosa debido a su acuerdo pesquero con Rabat. De hecho ello podr a permitir a Suecia que encabeza una campa a contra dicho acuerdo cuestionarlo cuando llegue el momento de su renovaci n. Med. 2009 Balance Otras reas de disputa Otro frente en el que el Polisario presion en 2008 fue la vigilancia de los derechos humanos en la zona controlada por Marruecos. La MINURSO est desplegada en El Aai n la principal ciudad del S hara Occidental pero carece de mandato para vigilar las condiciones en las que viven los saharauis bajo el Gobierno marroqu . As durante largos periodos de disturbios civiles en los que se ha detenido a numerosos saharauis con o sin juicio y las acusaciones de brutalidad e injusticia han sido numerosas la fuerza de las Naciones Unidas no ha enviado observadores ni ha elaborado informes y mucho menos ha emprendido acci n alguna. Desde la perspectiva saharaui la poblaci n civil ha estado desprotegida mientras que desde el punto de vista marroqu sus fuerzas de seguridad han sido incapaces de demostrar que act an en cumplimiento de la ley. El mandato de la MINURSO que en ausencia de proceso de refer ndum que supervisar se limita a vigilar el alto el fuego ha desprestigiado a esta fuerza a los ojos de muchos saharauis. Con diversas protestas contra la continuidad de la presencia marroqu traducidas en detenciones el Polisario ha pedido a la ONU que establezca un control de los derechos humanos. Pero el amplio historial de la organizaci n a la hora de garantizar el respeto por los derechos humanos en el S hara Occidental se vio empa ado por su constante negativa a publicar un informe elaborado en 2006 por su propia comisi n de derechos humanos que se mostraba cr tico con Marruecos. Aunque la RASD tiene su sede en los campos de refugiados del sur de Argelia el Frente Polisario controla una franja de territorio en el este del S hara Occidental. En los ltimos a os ha incrementado su actividad en esa zona iniciando la modesta urbanizaci n del asentamiento de Tifariti. All se celebran algunas reuniones oficiales y tambi n se recibe a las delegaciones extranjeras. Sin embargo el Polisario no ha dado pasos definitivos para establecer su Estado en el territorio del S hara Occidental. Sus altos funcionarios mencionan como motivo la falta de fondos pero algunos observadores perciben tambi n cierta falta de voluntad pol tica. Los limitados pasos realizados para establecer la presencia de un Estado saharaui en suelo saharaui enfurecieron a Rabat y en marzo del a o pasado su Ej rcito en una reuni n con la MINURSO de la que se tiene constancia fehaciente amenaz con lanzar ataques a reos para evitar los trabajos de construcci n. Desde 2004 al menos ha habido cierta intensificaci n de los contactos entre los miembros de las familias divididas entre los campos de refugiados y la parte del territorio controlada por Marruecos. Bajo los auspicios del ACNUR miles de personas han podido reencontrarse con parientes a quienes no ve an desde hac a un cuarto de siglo y se han introducido llamadas telef nicas gratuitas. En gran medida estos hechos han representado simplemente el reconocimiento de una tendencia extraoficial propiciada por la difusi n de los tel fonos m viles y de Internet as como por las reuniones celebradas en el norte de Mauritania. El que exista una mayor comunicaci n entre las familias es un hecho muy valioso por s mismo pero en este caso tiene adem s un valor a adido: permite a las personas normales y corrientes enterarse unas por boca de otras de c mo son las condiciones de vida bajo Marruecos y bajo el Polisario lo que acaso pueda significar que si alguna vez se les permite decidir sobre su futuro la suya ser una decisi n mucho mejor informada. Bibliograf a ASSOCIATION DE SOUTIEN UN R F RENDUM LIBRE ET R GULIER AU SAHARA OCCIDENTAL (ARSO). Recopilaci n de resoluciones y documentos de la ONU relacionados con el S hara Occidental. www.arso.org/ 06-0.htm. ARTS Karin y PINTO LEITE Pedro (eds.). International Law and the Question of Western Sahara. Leiden: International Platform of Jurists for East Timor 2007. CORREL Hans. The legality of exploring and exploiting natural resources in the Western Sahara . 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